SALA 6

LOS QUE SE VAN

El sur de Ecuador, sobre todo, las ciudades de Cuenca, Azoguez, Gualaceo, Paute, Sigsig, Cañar, El Tambo y otros poblados rurales son el origen de buena parte de los 1,8 millones de ecuatorianos que residen en Estados Unidos. Esa es la cifra que maneja el Ministerio de Relaciones Exteriores del país andino. Los que se marchan son hombres jóvenes que buscan prosperar rápidamente como hicieron los familiares o conocidos que les precedieron en la travesía. La opción de quedarse en sus comunidades, trabajar la tierra o hacer un trabajo artesanal como confeccionar zapatos no es atractiva para ellos.

¿Cuántos migrantes se han quedado en el camino, lejos de construir sus sueños? La Cancillería no tiene una cifra actualizada. La última vez que el Ministerio de Relaciones Exteriores reveló la cifra de migrantes desaparecidos fue en marzo de 2015, justo después de que un ecuatoriano, de 24 años, se quitara la vida en los baños de una estación migratoria del Instituto Nacional de Migración de Morelia (Michoacán-México). El canciller de la época, Ricardo Patiño, dijo que entre 2014 y los tres primeros meses de 2015 se registraron 135 ecuatorianos desaparecidos. Luego anunció un acuerdo de cooperación con México para la creación de un banco genético para acelerar el proceso de identificación en caso de encontrar a posibles ecuatorianos en los depósitos de cadáveres. Pero jamás se conocieron los resultados de esa cruzada.

Las fotos hechas por Edu León muestran un retrato del sur de Ecuador, muestran a sus jóvenes que no dejan de ver hacia el norte, y muestran la angustia de las madres que jamás supieron dónde se perdió el rastro de sus hijos.

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